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Joshua P

Joshua

Name: Joshua P

Gender: Male

Country of residence: Spain

Writing language: Spanish


About me: Jewish international and traveler @joshua.puntu

Read story below!

Muchos países y una sola identidad

Written by Joshua P - 21
October 2024

Todo comenzó en Nápoles

Hola, mi nombre es Joshua Gad Nando y soy un joven judío italiano de 19 años el cual, a pesar de ser relativamente joven, tiene una larga y bonita historia que contar. Antes de iniciar a contar mi vida quiero empezar a contar sobre mi familia y mi relación con los entornos judíos que tuve en los distintos países donde viví.

Yo soy parte de una familia de 6 personas, dos padres y 4 hijos. Tengo una hermana mayor llamada Nogah y para mi ella es como una gemela ya que entre ella y yo hay solo 20 meses de distancia y somos unos para el otro unos puntos de referencia y de ayuda muy firmes. Además de ella tengo a dos hermanos mellizos llamados Jona y Joel que tienen la edad de 14 años y sin ellos mi vida sería menos divertida y loca de la que es con ellos a mi lado. Mi padre es un rabino y educador y para mí es un modelo a seguir a pesar de que tenemos nuestras diversidades con respecto a la vida y en general en varios temas. Y como último en la lista, pero no de menos importancia, está mi madre la cual aparte de ser una maravillosa madre judía que consigue organizar, ayudar y estar presente en cada una de las vidas de sus hijos, es también una magnífica chef y coach alimentaria.

Aparte de mi familia, y debido a mi vida muy movida y viajera, tuve la posibilidad de tener a varios amigos (judíos y no) en distintos lugares en el mundo y con los cuales hasta el día de hoy mantengo el contacto ya que para mí son como una segunda familia.

Respecto a los romances… :), en mis 19 años de vida tuve varias historias con varias chicas judías de distintos lugares: todas judías, pero no siempre del mismo “nivel religioso” (a pesar de que no me gusta poner niveles), ya que con los años aprendí y entendí que no es algo tan relevante para mí al momento de buscar pareja.

Nací el 12 de diciembre del año 2004 en una hermosa y gran ciudad de Italia llamada Nápoles, la cual, a pesar de ser una de las ciudades más importantes del sur de Italia (y de Italia en general), tiene una comunidad judía que no superó en toda su historia los 2,000 judíos.

A pesar de eso, yo nací en una casa en la cual la vida diaria se centraba casi en su mayoría alrededor de la pequeña pero hermosa comunidad judía que había, ya que mi padre era el rabino de esa comunidad. Por lo tanto, yo y mis hermanos, los cuales somos los últimos jóvenes judíos nacidos en Nápoles, siempre fuimos partícipes de esa comunidad y una vez cada tanto vamos a visitarla con mucha ilusión y nostalgia.

De hecho, la última vez que fuimos toda la familia a visitar a la comunidad fue para celebrar el bar mitzvah de mis dos hermanos pequeños (los cuales festejaron lo que podría ser el último bar mizvah en esa comunidad).

El periodo Israelí

Después de mi etapa en Nápoles, en el año 2010 (justo un par de meses después del nacimiento de mis hermanos), mi padre decidió que por el bien del futuro judaico mío y de mis hermanos sería mejor que nos mudáramos a Jerusalén, de tal manera podríamos vivir una vida más cómoda como judíos religiosos ortodoxos y a su vez podríamos ir a colegios judíos y tener la posibilidad de estar bajo una educación judaica ( ya que en Nápoles obviamente no había un colegio judío). En Israel, por razones obvias, no me resulto difícil ser parte de una comunidad judía y de hecho era muy participe en varias como por ejemplo la comunidad judía italiana en Jerusalén. Iba una vez cada tanto a una comunidad de judíos de Túnez y Algeria.

Participaba en muchos movimientos juveniles como Bnei akiva, Scouts y Ezra.

Recuerdo los años en Israel muy bien y cómodos, ahí era muy fácil vivir como judío y encontrar tu comunidad donde sentirte lo más cómodo y feliz.

En Jerusalén, viví desde los 6 hasta los 13 años y después mi padre encontró trabajo como director de estudios judaicos en el colegio judío de Madrid, el colegio Ibn Gabirol.

Y a continuación - Madrid

Ahí viví una experiencia aún más innovadora y única respecto a mi relación con la comunidad local. En ese entonces llegué a Madrid con una edad ya suficiente grande para empezar a no solo ser un participante en todo lo que viene ser llamado “funciones comunitarias” sino, también tenía la oportunidad de trabajar en ella y más específicamente en el ámbito juvenil, y es por eso que yo fui parte, como madrij, de varios movimientos juveniles que hay en la comunidad o en Madrid como por ejemplo: Maccabi veYajad ( movimiento juvenil judío de Madrid de educación no formal) BBYO (organización judía estadounidense para menores de edad) la cual tiene una sede en Madrid, Barcelona, Málaga, Melilla y otras ciudades de España. En esta organización no solo fui como participante sino en el año 2022-2023 fui también presidente de la hermandad de los jóvenes judíos de toda España.

También, fui coordinador en los campamentos de invierno, organizados por el rabino Jabad de Barcelona, llamados “Gan Israel”. Estos campamentos básicamente son de 10 días en diciembre donde niños y niñas de toda España participan y se divierten haciendo actividades como: esquiar, ir a caballo, paintball y más…

Vivir en Madrid significaba que no vivía la misma comodidad que en la tierra judía, pero a su vez la comunidad estaba equipada de varios elementos y estructuras que no encontraba en mi comunidad natal (Nápoles). Esto me ayudó a entender y vivir en mi propia piel la importancia de ayudar y ser parte de tu comunidad local especialmente si vives fuera de Israel, y por lo tanto, mi forma de contribuir y ser participe en ella era en el ámbito juvenil ya que sentía que nací para eso.

A pesar de que desde los 12 años iba a campamentos judíos en verano, en Madrid se despertó en mi aún más las ganas de ir a campamentos judíos o a viajes judíos por el mundo.

De hecho a lo largo de mi vida estuve en distintos viajes como por ejemplo:

Dos campamentos internacionales de ”J-Academy”, uno en Londres y otro en Alicante. En los cuales participaban judíos de Italia, Francia, España, Portugal, Alemania, Argentina, etc…

Dos campamentos nacionales judíos españoles, uno como janij (2019) y otro como madrij (2022).

Tres campamentos de invierno de Jabad de Barcelona.

Fui a Israel con Taglit en el verano 2022-23.

Participé en un viaje con Olami Argentina visitando a la comunidad de Olami Uruguay y acabo de volver de un viaje, organizado por el Jabad de Barcelona a México para conocer no sólo su historia nacional sino también la comunidad judía.

 

Soy un judío cosmopolita

Estos viajes hasta el día de hoy tienen una importancia inexplicable ya que, en cada uno, mi perspectiva hacia el judaísmo y los judíos en general que viven alrededor del mundo cambia y se hace cada vez más profunda.

Si tuviese que elegir el que me cambió más que los demás, elegiría el campamento nacional español donde participé como madrij. Este campamento, a pesar de lo duro y difícil que fue a nivel de trabajo (estar ahí y dar tu 100% en las actividades y etc…), me recuerdo que por primera vez entendí de verdadera importancia que es estar /ser parte y ver a las futuras generaciones de niños y niñas judías disfrutando juntos en actividades y juegos y así, al mismo tiempo, creando su espacio en la comunidad judía de España.

Nunca olvidaré el día que se me acercó un chico de 14 años y me confesó que gracias a ese campamento, él decidió que el próximo año él participara en el curso para ser madrij de la juventud de Madrid.

Por esa mismísima razón decidí en el verano de 2023, tras graduarme en el bachillerato internacional (IB) del colegio judío de Madrid, ir y dedicar un año de mi vida en un centro comunitario llamado Menorah en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Menorah, es una comunidad/ organización judaica que incluye distintas ramas y funciones:

Es una sinagoga de costumbre siria la cual tiene tefilá todos los días de semana y cursos de bar y bat mitzva. Por lo tanto, es una sinagoga normal y corriente la cual acoge dentro de ella un público de distintas edades.

También tiene un movimiento llamado “Menorah House” el cual se centra en hacer actividades y shiurim a jóvenes judíos (sin importar si son ashkenazim o sefaradim, religiosos o menos, ortodoxos o no) y de tal manera acercarlos al centro o intentar motivarlos a no perder una conexión con cualquier comunidad de Buenos Aires (la cual tiene alrededor de 80 comunidades y 244.000 judíos solo en la capital).

También dentro de este hermoso centro está la sede de OLAMI Palermo. Olami es una organización mundial que se dedica a hacer actividades, viajes y reuniones con jóvenes desde los 18 años hasta los 30. Al momento Olami tiene presencia en más de 320 ciudades en 28 países.

También tenía un Bet Midrash (casa de estudio) para chicos y chicas desde los 12 años hasta edad avanzada.

Como último, lo que hacía tan especial esté centro en mi opinión, es que también se focaliza, no sólo en dar servicios espirituales o identitarios a la gente judía de Buenos Aires, sino que también daba servicios más materiales como por ejemplo restaurantes y cafeterías.

De hecho, uno de los restaurantes más exclusivos y amados entre los jóvenes argentinos era el de Menorah, llamado BIBIS. Es una especie de fast food americano que hacía una de las mejores hamburguesas Kasher de la ciudad.

Por suerte en mi año ahí tuve la oportunidad, también gracias a mi relación cercana al rabino jefe de esta comunidad (y en general rabino de todo el lado sefaradí de la ciudad de Buenos Aires), Rab Isaac Sacca, logré probar y ser parte de varios de estos ramos mencionados anteriormente.

Durante ese año me encontré trabajando o ayudando en Menora house, Olami palermo y Olami Villa Crespo (dos barrios muy poblados de judíos) y hasta fui un mes trabajador en el restaurante BIBIS. En pocas palabras en este año (2023-2024) dediqué mis 24 horas del día a esta comunidad y en general al judaísmo de ahí.

Por lo que podemos ver, para mi tener una relación con las comunidades locales de las distintas ciudades donde viví era un factor casi obvio y muy importante. Como judío que nació en la diáspora, vivió en Israel, y de vuelta en la diáspora, tener una conexión y ser partícipe en la comunidad judía es lo más importante que hay.

Hoy en día termino mi etapa en Argentina y actualmente volví a vivir hasta septiembre en Madrid, ya que mi familia vive ahí todavía.

Ser judío en el mundo

La verdad es que mientras vivía en Buenos Aires nunca sentí, ni me di cuenta, de lo que ocurría en el mundo después del 7 de octubre. Es decir, sí llegaban las informaciones y los videos sobre lo ocurrido ese día y en general de cómo se estaba expandiendo la guerra, pero como vivía en un barrio donde no había una presencia judía tan grande y profunda, (para dar una idea yo vivía en un barrio donde había 3 sinagogas y alrededor de 5.000 judíos), no vi a lo largo de ese año ningún acto antisemita o pro palestino.

Sin embargo, al volver a Madrid, ciudad donde si hay una presencia judía, pero no tan marcada, empecé a notar que a mi alrededor había muchos más carteles pro-palestinos y antisemitas y por primera vez en mi vida empecé a tener miedo de ir a la calle con mi kipá puesta.

Pero en realidad, el momento en el cual todo cambio fue durante el mes de junio. En este mes estaba cumpliendo uno de mis sueños más deseados, hacer el camino de Finisterre.

De Finisterre a Tzahal

Para los que no saben qué es el camino de Finisterre, es una ruta de peregrinación que se extiende desde Santiago de Compostela hasta el Cabo de Finisterre en Galicia, España. En pocas palabras caminé 20 -30 km al día de ciudad a ciudad con solo una mochila y durmiendo en pueblos gallegos de 500-1.000 habitantes.

Fue una experiencia increíble, y cuanto más pasaban los días más deseaba llegar a Finisterre. Sin embargo, al llegar a esa hermosa ciudad, donde viven alrededor de 1.000 - 2.000 habitantes. encontré en una pared a dos calles del alojamiento donde dormía un cartel que decía: “sionistas afuera”.

Nos os puedo contar la decepción y la tristeza que viví en ese entonces… ver este cartel en una ciudad tan pequeña y remota de la región gallega. Me hizo sentir y entender que no hay un lugar seguro para los judíos excepto Israel, y es por esto que decidí (aunque estoy esperando respuesta todavía) ir el próximo año, o por lo menos intentar, al ejército.

Entendí gracias a este año la indescriptible importancia que tiene Israel y el rol tan importante que juega, y es por eso que me encantaría el próximo año poder ser parte de su ejército y defender su tierra.

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Калейдоскоп — проект Фонда Ротшильд (Rothschild Foundation) Hanadiv Europe.

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